Equilibrium CenDE

Las brechas de género para la juventud peruana frente a la reactivación económica

La pandemia del COVID-19 agudizó las desigualdades existentes en el mercado laboral para jóvenes en Perú.

Créditos de foto: OIT

Comparte este contenido:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

La tasa de desempleo en la población económicamente activa joven (PEA joven) se incrementó de 8.4% a 13.1% durante el primer año de la crisis sanitaria, afectando en mayor medida a mujeres y en zonas urbanas1. En este panorama, una recuperación de la economía peruana implica realizar una serie de medidas que apunten a mejorar los niveles pre-pandemia. Por ello es importante tener en cuenta las barreras y desafíos presentes para los grupos más afectados y vulnerables. Abordar la problemática laboral para la juventud, requiere considerar cuáles han sido sus características previas a la pandemia; los impactos en los principales indicadores sectoriales, ocupacionales y salariales ocasionados por la crisis económica durante el 2020; y como esta situación se fue desarrollando en el periodo inicial de reactivación económica durante el año 2021.

En el Perú, antes de la pandemia, la estructura del mercado laboral juvenil ha sido diversa y particularmente diferente de otros grupos etarios. Un 21% de la PEA joven se desarrolla en actividades de comercio, 15.6% en agricultura (vs. niveles mayores del 22% en grupos etarios de 30 años a más) y 10% en el sector manufactura. De igual manera, la población juvenil se destaca por contar con una mayor participación en ocupaciones asalariadas frente al trabajo independiente, donde 6 de cada 10 jóvenes en la PEA joven ocupada lo hacen como asalariados; a diferencia de otros grupos etarios, donde predomina el trabajo independiente (mayor del 40%); mientras que, para el caso de la juventud, solo estaba en dicha categoría un 21%2.

A pesar de sus particularidades, el mercado laboral juvenil también reproduce las dinámicas de desigualdades presentes dentro de la sociedad peruana. Según nuestro estudio ¿Hacia una reactivación económica sin reducción de brechas de género? (2022), el empleo juvenil presenta una distribución diferenciada entre hombres y mujeres, fenómeno conocido como segregación laboral por género, que se ha mantenido a lo largo del tiempo. En sectores como la enseñanza, hoteles y restaurantes y comercio, más del 60% de jóvenes en estas actividades son mujeres. Lo contrario ocurre en actividades como telecomunicaciones, minería, construcción y pesca donde no superan el 20% de participación femenina.

Durante el periodo inicial de la pandemia y la crisis económica, esta segregación generó impactos diferenciados dentro de este grupo poblacional. Esto a consecuencia de que los sectores más afectados por este shock negativo fueron las actividades de comercio y hoteles y restaurantes; con una caída de -16% y -10.3% en su PBI, respectivamente. Asimismo, estos sectores fueron los que mayor crecimiento de la informalidad exhibieron, pasando de 72% a 76% en comercio y de 84% a 86% en servicios, reforzando las dificultades en la mejora de las condiciones laborales hacia un empleo decente para las mujeres jóvenes.

En el periodo inicial de la reactivación económica, el nivel de actividad en las y los jóvenes se recuperó hasta un 74% de su población. En el caso de los hombres es mayor, son 8 de cada 10 quienes contaban con empleo; frente al caso de las mujeres que alcanza el 69%. Al diferenciar por ocupaciones, un 40% se encontraba como trabajadores dependientes; 20% como trabajadores independientes. Lo cual refuerza la idea de un retorno hacia la estructura del mercado laboral juvenil pre-pandemia. Desagregado por género no se podría afirmar lo mismo, los jóvenes hombres se concentran en su mayoría como empleadores (44%) frente a las mujeres (38%); por el contrario, en las actividades de trabajo familiar no remunerado (TFNR) son estas últimas quienes tienen mayor presencia respecto a sus pares (hombres 43% vs 57% mujeres).

Finalmente, esta recuperación económica diferenciada refuerza la brecha salarial por género. El ingreso promedio reportado para la población joven fue aproximadamente S/ 1 423 nuevos soles; variando por categorías ocupacionales y sexo. Encontramos una mayor diferencia en las ocupaciones de trabajo dependiente, las mujeres perciben 26% menos que los hombres en esta misma situación ocupacional, en parte debido a la segregación sectorial por género en actividades económicas aún muy susceptibles a la crisis económica del país.

Ante este panorama, promover un mercado laboral juvenil más equitativo e inclusivo en el Perú requiere avanzar en restablecer los niveles de actividad en los sectores más afectados donde las mujeres jóvenes presentaban una mayor participación. En ese sentido, fortalecer ambas cuestiones requiere de lo siguiente:

  • Reforzar los programas de reinserción laboral con un enfoque de género, atendiendo las barreras no-económicas (problemas de uso de tiempo y de economía del cuidado) que impiden a las mujeres jóvenes retornar a sus labores, enfatizando en aquellos sectores más vulnerables a la crisis económica ocasionado por la pandemia como fueron las actividades de comercio y servicios.
  • Promover la eliminación de barreras y/o estereotipos en los sectores económicos con mayor participación masculina como minería, transporte, telecomunicaciones e industria, desde una etapa temprana en la educación básica de las y los jóvenes. Centrándonos en la adecuación a sus proyectos de vida y la generación de capacidades que permitan acceder de forma equitativa a carreras con mayores ingresos.
  • Emprender una cultura más igualitaria en la participación de las y los jóvenes dentro de trabajos familiares no remunerados; y que se limite a ser una etapa transitoria para esta población, dado que su permanencia en esta categoría ocupacional, en parte repercute en un retroceso del desarrollo de capacidades y capital humano necesarios para una trayectoria laboral más estable.

Referencias:

  1. Secretaria Nacional de Juventudes (2021) Informe Nacional de Juventudes 2020. Ser joven en el primer año de la pandemia. Lima, Perú.
  1. Instituto Nacional de Estadística e Informática (2019) Encuesta Nacional de Hogares 2019 – 2020. Lima, Perú.
  2. OIT (2021). “Cómo se está dejando atrás a las mujeres en la búsqueda de un trabajo decente para todos”. Recuperado en: https://ilostat.ilo.org/es/how-women-are-being-left-behind-in-the-quest-for-decent-work-for-all/.

Autor:

Alonso Tovar

Alonso Tovar

Asistente de Investigación

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *