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El valor de las Energías Renovables en los sistemas educativos

No es usual establecer un vínculo entre Educación y Energías Renovables. Lo primero está relacionado a lo social y lo segundo se asocia más a lo económico y medioambiental. Sin embargo, si estudiamos a detalle ambas temáticas, se puede establecer una conexión relevante entre estos dos términos que fomentan el desarrollo y la mejoría de nuestros sistemas educativos.

Créditos de foto: EFE/Dai Kurokawa

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Como todos sabemos, la educación es el proceso que permite el conocimiento de diversos temas utilizando distintas técnicas. Para muchos, esto solo implica abrir un cuaderno y aprender una tabla de multiplicar o, simplemente, memorizar las capitales de los países. No obstante, es importante entender que educarse va mucho más allá de estas prácticas académicas.

Los seres humanos aprendemos desde nuestras experiencias que, buenas o malas, contribuyen a nuestro desarrollo personal. Uno de los grandes problemas que encontramos hoy en día es que no todos tenemos acceso a la educación. Esto obstaculiza el desarrollo personal y profesional de las personas, por lo cual sus oportunidades se pueden ver realmente reducidas en un futuro, afectando así lo que son sus estándares de vida. 

Una de las principales razones por la que el acceso a ella se ve dificultado es la pobre infraestructura que podemos ver en distintas comunidades. Por ejemplo, en las poblaciones remotas el sistema de telecomunicaciones es muy escaso o nulo; por lo cual, en el mundo de hoy, en donde la educación a distancia se convirtió en algo sumamente importante, no se puede impartir de una manera adecuada. Asimismo, la falta de transporte o de acceso a buenos sistemas de salud son otras razones que limitan las vías para educar. Es aquí donde las energías renovables cobran un rol relevante en el progreso de la misma.

La Administración de Energía de EE.UU. define a las energías renovables como “energías de recursos que se reponen naturalmente, pero tienen un flujo limitado”. Es decir, tenemos una cantidad limitada de este recurso por unidad de tiempo. Dentro de las más comunes podemos encontrar la fotovoltaica (solar) y la eólica. La primera utiliza la radiación del sol y la convierte en electricidad utilizando un método fotoeléctrico en donde se emiten electrones al momento que la radiación entra en contacto con el material utilizado. Por otro lado, la segunda utiliza la energía cinética del aire para generar energía eléctrica. El viento entra en contacto con las aspas del aerogenerador y eso genera energía mecánica que luego se convierte en electricidad utilizando un generador.

Energías renovables en la educación

Existen distintas maneras en cómo estas energías renovables pueden aplicarse para mejorar el acceso a la educación. Sin embargo, es vital identificar los problemas a los que se enfrentan las comunidades para poder hacer un uso eficiente de las mismas. Es necesario plantear objetivos concretos para reducir los problemas encontrados en el grupo de estudio.

Se sabe que alrededor de 840 millones de personas en todo el mundo presentan pobreza energética. Estas poblaciones carecen de acceso adecuado a la electricidad debido a la precaria infraestructura con la que cuentan; por ello es necesario buscar soluciones para minimizar el impacto que esta falta de energía tiene en los estudiantes.

Ante estos escenarios, es necesario poner en práctica el uso de energías renovables para satisfacer las necesidades de los diversos centros educativos. Por ejemplo, la implementación de paneles solares puede incrementar la penetración de internet sin necesidad de estar conectado a la red eléctrica. En lugares con gran radiación, en donde la generación de electricidad es mayor a la que se utiliza, se podrían utilizar baterías para almacenar lo que no es utilizado y así no producir ningún desperdicio. Esto brindaría una oportunidad a los profesores de digitalizar su material educativo y, además, serviría para que los estudiantes accedan a más recursos enriqueciendo sus conocimientos.

Incrementar el acceso a internet es de suma importancia en un mundo actual que debe buscar una educación de calidad para todos. Asimismo, también se pueden utilizar las energías renovables para proporcionar iluminación, calefacción o refrigeración en las aulas; esto mejoraría el ambiente de estudio para todos y, de esta manera, el rendimiento integral del estudiante.

Más allá del salón de clases

Si incrementa el acceso a electricidad en comunidades, muchas personas podrían hacer sus tareas desde casa, pues tendrían mayor acceso a internet o porque podrían disfrutar de luz eléctrica durante la noche cuando vuelven de clases.

El uso de estos recursos, fuera de la red eléctrica, reduciría la pobreza eléctrica e incrementaría el acceso a educación fuera y dentro del aula. Por ejemplo, en Kenya el uso de una linterna solar permite que un niño haga sus deberes escolares en la noche; estas soluciones tan simples abren puertas de oportunidades para muchos.

El Banco Mundial dice que estas soluciones “serán cruciales para la reducción de la pobreza. Y, como se conoce, la reducción de la pobreza está directamente relacionada con el aumento del acceso y la calidad de la educación. Por ende, la pobreza, la energía y la educación están estrechamente vinculadas; por lo tanto, si no somos capaces de brindar soluciones más limpias como las energías renovables en las que no necesitemos acceso a la red, permaneceremos en el ciclo de la pobreza ya que si no podemos costear los alimentos, lo más probable es que no tendremos acceso a fuentes de energía y a su vez veamos afectado el derecho a la educación.

Autor:

Carlota Brauckmeyer

Carlota Brauckmeyer

Estudiante de Ingeniería de la Energía.

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