Equilibrium CenDE

La cuarentena no nos afecta a todos por igual

Cómo las medidas para prevenir la expansión del COVID-19 afectan de manera diferenciada a la población migrante venezolana en Perú

Créditos de foto: Diario Correo

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Hace una semana se publicó la Encuesta de Opinión “Cuarentena COVID- 19” por parte de Ipsos Perú para conocer la percepción de la población peruana frente a las decisiones del Presidente de la República Martín Vizcarra y su gestión frente a la crisis del coronavirus en Perú. Sin embargo, esta encuesta se olvida de que existen casi un millón de migrantes venezolanos en Perú que sufren de manera desproporcionada los efectos de este fenómeno. Desde nuestro equipo de Equilibrium CenDE quisimos reflejar la situación que enfrenta la población venezolana en estos momentos y conocer su percepción sobre el manejo de esta crisis sanitaria por parte del Gobierno peruano a través de la encuesta “Cuarentena COVID-19 en Población Venezolana Migrante en Perú”.

Las decisiones tomadas por el Gobierno y el Presidente Martín Vizcarra cuentan con el apoyo de gran parte de la población: un 83% de la población peruana y un 87% de la población migrante venezolana aprueba el desempeño del gobierno peruano frente al Covid-19. La inmensa mayoría respalda la decisión de declarar cuarentena y el toque de queda– un 95% y 96% respectivamente por parte de la población peruana frente a un 92% y 93% de la población migrante. A las personas migrantes de nacionalidad venezolana les preguntamos si consideraban que el Gobierno peruano, el cual tiene la responsabilidad de proteger a todos los grupos de migrantes al haber ratificado acuerdos internacionales, las tuvo en cuenta para la toma de decisiones. Solo un 25% afirmó haberse sentido incluidos en las medidas que tomó el Gobierno.

Mientras que los sentimientos que predominan en la población peruana frente al aislamiento son de esperanza (47%) y alegría por la unión familiar (44%), la población venezolana manifiesta principalmente preocupación/ nerviosismo (75.5%) y ansiedad/estrés (53.6%).

Con respecto a la pregunta sobre situación laboral, el estado de cuarentena ha tenido un impacto sobre ambas poblaciones: un 25% de la población peruana se ha quedado sin trabajo, frente a un 33% de la población migrante venezolana. Sin embargo, un 50% de la población venezolana está en casa sin trabajar- sin precisar si percibe ingresos o no- frente a un 31% de la población peruana. Solo un 4% de la población venezolana está en casa teletrabajando, frente a un 8% de la población peruana.

La mayor dificultad que enfrentan las familias venezolanas durante el aislamiento es el abastecimiento de recursos. Una gran parte de la población venezolana manifiesta no estar abastecida y no tener dinero para hacerlo (37%), mientras solo una pequeña proporción de la población peruana (15%) declara estar en la misma situación. Un 40% de la población venezolana declara estar parcialmente abastecida para los próximos días de cuarentena pero no tener dinero para salir a comprar más productos- antes de que el Gobierno peruano declarase la prolongación de la cuarentena hasta el 12 de abril-, frente a un 19% de la población peruana. La mayoría de la población peruana manifiesta estar parcialmente abastecida y tener dinero para salir a comprar algunos productos (52%), mientras que únicamente un 12% de la población migrante afirma estar en dicha situación.

Estamos hablando de un 77% de la población migrante venezolana que no dispone de recursos económicos suficientes para abastecer sus hogares de alimentos ni bienes básicos. Estos datos reflejan el impacto diferenciado del aislamiento social obligatorio sobre familias migrantes venezolanas. Muchas personas migrantes dependen del trabajo diario para generar ingresos y no cuentan con los ahorros suficientes para comprar alimentos y bienes básicos para toda la cuarentena. Además, la alta informalidad en la que se encuentran- 89% de personas venezolanas en Perú no cuenta con un contrato de trabajo según un estudio del BBVA Research de 2019-, y el hecho de percibir el sueldo por semanas o días trabajados, deja a esta población desprotegida y sin ingresos durante la cuarentena.

Otro dato inquietante es que un porcentaje de la población declara estar sufriendo cuadros de gripe o malestar- 17% de la población peruana y 14% de la población migrante venezolana-: un 5% y 6% respectivamente no descartan que sea coronavirus. Esto resulta preocupante en un contexto en el que muchas personas venezolanas no cuentan con acceso a servicios de salud.

La emergencia sanitaria que estamos viviendo traerá consigo una crisis económica y un nuevo orden global que afectará a toda la sociedad, pero no a todos por igual. Es cierto que el Gobierno peruano está tomando medidas para mitigar el impacto económico del coronavirus, como el retiro de la compensación por Tiempo de Servicios (CTS) por un monto de hasta S/2,400 y la suspensión del aporte a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Estas medidas, sin embargo, no cubren a trabajadores independientes y/o informales, que representan la gran mayoría de la población económicamente activa en Perú entre la que se encuentran miles de trabajadores migrantes venezolanos.

Es probable que aumenten los sentimientos nacionalistas y discursos discriminatorios en un contexto en el que las personas demandan protección al Estado al que pertenecen. Esperemos que de manera opuesta se generan sentimientos de solidaridad y cooperación. La ayuda de la cooperación internacional, en coordinación con la Embajada de Venezuela en Perú y las autoridades del Gobierno peruano, será vital para frenar el impacto negativo de esta crisis sobre la población más vulnerable.

Autor:

Marta Castro

Marta Castro

Coordinadora de Investigación de Equilibrium CenDE